Resulta que un admirador de Ada Byron (primera programadora e inspiradora del nombre de mi futura retoñita) ha encontrado un retrato de la condesa de Lovelace (es la misma persona). Es una historia rocambolesca en la que participan un soldado norteamericano de misión en una ex-república soviética, un friky de la informática y varias casualidades de peli de Tarantino.
No puedo resistirme a incluir una ínstantánea del retrato de la niña. Tenía 4 añitos allá por 1819.
viernes, marzo 28, 2008
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1 comentario:
Al fin sé de dónde has sacado el nombre de tu futura hija. Yo pensaba en "Ada o el ardor", la novela de Nabokov. Ya ves, cada uno tira para su lado, tú hacia la informática y yo hacia la literatura.
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